Venezolanos en Toronto se preguntan si el verdadero cambio llegará a su país

Caleb Muther (*)
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Toronto, 3 de febrero 2026.- A un mes la de detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte del gobierno de Estados Unidos, el histórico suceso continúa generando diversos análisis a nivel internacional, mientras la voz de los venezolanos parece no predominar. En diversos medios internacionales el acontecimiento ha sido interpretado principalmente desde marcos geopolíticos o legales, dejando en segundo plano a quienes han vivido directamente las consecuencias del conflicto venezolano.

Con un éxodo de más de ocho millones de personas, la diáspora venezolana es amplia y diversa, compuesta por individuos con trayectorias, experiencias y posturas políticas distintas. La naturaleza polarizante del chavismo ha generado opiniones profundamente divididas dentro de la diáspora venezolana en Canadá.

¿Cómo interpretan los venezolanos la intervención estadounidense y qué esperan ahora para el futuro de su país?

Originaria de Maracaibo, la venezolana María Paula González manifestó sentimientos encontrados al enterarse de la detención de Maduro.

“En mi familia estábamos como en shock y nerviosos. Por un lado, felices de que esto es como una nueva era para mi país, o sea que el cambio ya había llegado. Pero también, un poco nerviosos de lo que va a pasar en los próximos meses”.

Una visión distinta es la de Santiago Carvallo, venezolano nacido en Caracas y estudiante de la Universidad de Toronto. Para él, la detención de Maduro era inevitable.

Carvallo considera que las vías democráticas se agotaron hace tiempo y que el gobierno demostró una incapacidad total para garantizar derechos básicos.

Desde su perspectiva, la intervención puede entenderse como una respuesta a violaciones sistemáticas de derechos humanos, incluyendo represión, corrupción y persecución política.

“Era necesario remover el régimen de alguna manera y ya todas las otras alternativas democráticas o institucionalmente correctas habían sido exhaustas. Realmente como país no se veía otra alternativa….. por supuesto no son condiciones ideales, no es lo que uno sueña o desea, pero dadas las alternativas que uno tenía disponible en el ámbito político, pues me alegro en el sentido que es una posibilidad de mejora de lo que tenemos”, señaló.

Detención Ilegal

Mientras el régimen chavista sigue al frente del país con Delcy RodrÍguez y mientras María Corina Machado no logra convencer a la Casa Blanca de que ella es la mejor figura para gobernar a la turbulenta nación sudamericana, los analistas políticos siguen entretejiendo los hechos dentro del marco jurídico internacional.

Para el profesor Víctor Rivas, del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Toronto, la detención de Maduro fue “ilegal porque irrumpe, fragmenta, lo que sería la ley internacional, el derecho internacional”.

Además, dijo, lo que ocurrió en Venezuela el 3 de enero resultó en más de 100 muertos y un gran número heridos.

González coincide en que la destitución de Maduro es algo que “mi gente ha querido por mucho tiempo, pero la manera que lo hicieron no es justificada”.

De origen venezolano, pero con más de 20 años en Canadá, Víctor Rivas, quien ha estudiado en casi de Venezuela desde hace 30 años, dijo que el gobierno estadounidense “ha detenido a un presidente de una nación bajo un subterfugio legal”.

Reconoció que “hay acusaciones justas y verídicas” de que el gobierno de Nicolás Maduro ha obrado de una manera ilegal tras el arresto de miembros de la oposición.

“Hay acusaciones de torturas y muertes extrajudiciales”, dijo Rivas, quien agregó que tales acusaciones han sido documentadas por organismos internacionales, como Amnistía Internacional y el Centro Carter.

En su opinión, catalogar a Maduro como jefe de un cártel de narcotráfico -como ha propuesto Donald Trump- “desborda en lo absurdo”, como buscando una razón para legitimar su arresto. “Esto es obrar fuera de la legalidad internacional”, acotó el profesor.

Algunos analistas aseguran que en el fondo lo que busca Trump al invadir Caracas y detener a Maduro es el control del petróleo. Para el profesor Víctor Rivas, esta motivación no es ni secreta ni especulativa: “Venezuela tiene una de las reservas más grandes de petróleo crudo del mundo -si no las mayores-, lo que la convierte en un objetivo prioritario para los intereses estadounidenses.

En su análisis, la detención de Maduro responde fundamentalmente a este interés material, más que a las justificaciones legales o humanitarias presentadas públicamente. Rivas sostuvo que Washington actuó como si tuviera un derecho implícito sobre los recursos naturales venezolanos, como “dueño” de los minerales y recursos no renovables de América Latina, una postura que, a su juicio, constituye una violación directa de la soberanía regional.

Precedente Internacional

Los entrevistados coincidieron en que lo sucedió en Caracas sienta un grave precedente sobre el intervencionismo estadounidense en América Latina.

En opinión de Santiago Carvallo, la operación militar en Caracas refuerza la influencia de Estados Unidos en la región, envía un mensaje claro sobre su capacidad de intervención y advierte que este tipo de medidas puede tener consecuencias más amplias en América Latina.

María Paula González completó diciendo que esto puede tener “implicaciones muy peligrosas” porque si cualquier país puede bombardear a la capital de un país en Latinoamérica sin repercusiones, eso es algo muy peligroso.

Víctor Rivas concluyó que sí era necesario reemplazar a Nicolás Maduro porque su gobierno era muy “problemático”, pero no de la forma en que se hizo con una gran fuerza militar estadounidense. 

“La invasión de Estados Unidos a Venezuela va a dejar un terrible legado”, precisó el académico.

(*) Estudiante de Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Toronto

Fotos: cortesía de los entrevistados