“Baby Doe”, un problema social y complejo juzgado como caso personal y fuera de contexto

Isabel Inclan
baby doe

Toronto, 25 de agosto 2026.– El documental Baby Doe en la historia de una joven de Ohio que quedó embarazada en 1993 y sin saber qué hacer a la hora del sorpresivo alumbramiento en el baño, y al ver que no había ni movimiento ni llanto del bebé sólo lo puso en una bolsa y salió a dejarlo en el bosque. Casi 30 años después la policía de Geauga, Ohio toca a su puerta exigiendo una explicación de lo ocurrido. Saben que ella, Gail Eastwood, es la madre de ese infante que por años no había sido identificado y solo era conocido como el bebé de Geauga.

Jessica Earnshaw, la directora de este documental, que se estrenará en las plataformas digitales el 17 de septiembre, explica que antes de conocer a Gail, casada y madre de tres hijos, sabía cómo la policía, los medios y la opinión pública se referían a ella como una despiadada y cruel madre que mató a su bebé.

“Pero lo que yo encontré fue una madre cálida y amable, angustiada por lo que su arresto significaba para su familia y aterrorizada por lo que le deparaba el futuro. Sentí la necesidad de comprender cómo esta mujer se encontraba enfrentando cadena perpetua”, dice la directora.

Señala que se sintió atraída por el caso de Gail porque refleja la problemática de mujeres jóvenes que salen embarazadas, ocultan o niegan sus embarazos y “dan a luz solas, y las terribles tragedias que pueden derivarse”.

“No podía quitarme de la cabeza la imagen de una adolescente dando a luz sola, rodeada de gente, pero incapaz de contárselo a nadie. Me pareció absurdo cómo mujeres y chicas como Gail eran juzgadas tan a menudo como si sus acciones ocurrieran en un vacío, cuando claramente había fuerzas mayores en juego”, añade Jessica Earnshaw.

En su documental, su cámara sigue la vida cotidiana de Gail en casa con un grillete, lamentando lo ocurrido y sin poder dar al abogado defensor elementos para su defensa pues por la presión social y religiosa calló su embarazo y resolvió como pudo ella sola su situación sin pensar que un DNA haría que 30 años después enfrentara un juicio y ahora la cárcel de por vida.

La directora muestra cómo alrededor de un caso de “baby DOE” (llamado así por un caso anterior de otra bebé, Bella Doe, que tardó en ser identificada) la justicia se centra en la mujer que abandono el bebé ignorando el contexto familiar y social.

Gail creció en una familia evangélica que condena el sexo-embarazo fuera del matrimonio. “Si mi padre hubiera sabido se habría enojado mucho y mi novio (y actual esposo) quizá me habría dejado”, confiesa Gail, quien pide perdón por lo sucedido.

El documental ofrece otra mirada de ver este problema que lleva a la cárcel a muchas mujeres por abandonar a sus bebés. Resalta cómo estas jóvenes están solas por la presión social, familiar y religiosa, y enfrentan el problema como pueden, aunque la justicia las juzgará como criminales.