Autoridades de salud recomiendan seguirse vacunando contra el COVID-19

Riya Kewalramani
vacunas

Toronto, 7 de marzo.-Aunque la etapa más crítica de la pandemia ha quedado atrás, la vacunación contra la COVID-19 sigue formando parte de las recomendaciones oficiales en Canadá. 

Según los datos más recientes del sistema de vigilancia del Gobierno de Canadá, el COVID-19 continúa circulando en el país, aunque con niveles más bajos que durante los picos de la pandemia en 2020 y 2021.

El gobierno canadiense, a través de su Canadian Respiratory Virus Surveillance Report, indica que en la última semana de febrero de este año se detectaron mil 409 casos de COVID-19 en todo el país, siendo los mayores de 65 años de edad los más afectados, sobre todo los que viven en residencias de ancianos.

“Desde el 24 de agosto de 2025 se han reportado 54,714 detecciones de COVID-19 (de 859,005 pruebas). Se han reportado 41,549 detecciones de COVID-19 confirmadas por laboratorio con información sobre la edad. Las personas mayores de 65 años reportaron la mayor proporción de detecciones (56%)”, señala el reporte.

Desde el 24 de agosto de 2025, las provincias y territorios del país han reportado un total de 13,773 hospitalizaciones asociadas a COVID-19, lo que refleja una tasa acumulada general del 40.1.

Durante el invierno de 2025 se observaron niveles más altos de detecciones y hospitalizaciones relacionadas con el virus que en el mismo período de 2026, lo que sugiere una disminución gradual en la gravedad de los brotes recientes. Aun así, las autoridades de salud pública continúan monitoreando los casos mediante sistemas nacionales de vigilancia epidemiológica para detectar cambios en la actividad del virus.  

En Toronto, autoridades de salud pública continúan ofreciendo dosis de refuerzo, especialmente para grupos considerados de mayor riesgo. Sin embargo, entre residentes de la ciudad —incluyendo la comunidad latina— las decisiones sobre continuar vacunándose varían.

El gobierno de Canadá y el Ministerio de Salud de Ontario siguen recomendando vacunas actualizadas contra el COVID-19 para adultos mayores, personas con condiciones médicas subyacentes, mujeres embarazadas y quienes viven o trabajan en entornos de alto riesgo. 

Toronto Public Health mantiene clínicas disponibles en distintos puntos de la ciudad y señala que la vacunación ayuda a reducir hospitalizaciones y complicaciones graves.

Se recomienda a adultos mayores seguirse vacunando

El Dr. Mahendra Kura, médico de familia, explica que las consultas sobre refuerzos aún forman parte de su práctica diaria. “Muchos pacientes preguntan si todavía es necesario vacunarse”, comenta.

“La recomendación actual es que las personas más vulnerables mantengan sus dosis al día. La vacuna sigue siendo una herramienta preventiva importante, especialmente en temporadas de mayor circulación viral”.

La doctora señala que, aunque los casos graves han disminuido en comparación con años anteriores, el virus continúa presente. “No se trata de generar alarma, sino de prevención. Cada paciente debe informarse y tomar una decisión basada en su situación de salud”.

Entre miembros de la comunidad latina en Toronto, las opiniones reflejan experiencias diversas.

Rafaela MaritnezRafaela Martínez, estudiante, afirma que continúa siguiendo las recomendaciones oficiales. “Yo recibí las dosis iniciales y el último refuerzo. Para mí es una forma de protegerme y también de proteger a mi familia”, explica. Señala que, aunque el tema ya no ocupa los titulares como antes, considera importante mantenerse informada a través de fuentes oficiales.

Por su parte, Andrés Ramírez, trabajador del sector de servicios en Scarborough, comenta que por ahora no ha decidido recibir una nueva dosis. “Ya me vacuné cuando era obligatorio para el trabajo. En este momento me siento bien y no he considerado otro refuerzo”, señala. Añade que sigue atento a la información pública, pero que su decisión dependerá de futuras recomendaciones y de su situación personal.

Especialistas en salud pública continúan enfatizando que la vacunación no es una medida aislada, sino parte de una estrategia preventiva más amplia. Además de la inmunización, las autoridades recomiendan mantenerse informado, quedarse en casa si se presentan síntomas y consultar a profesionales de la salud ante cualquier duda.

En Toronto, donde conviven comunidades de múltiples orígenes, la conversación sobre la COVID-19 ha evolucionado. Para algunos, la vacunación sigue siendo una práctica preventiva necesaria; para otros, la percepción de menor riesgo influye en su decisión de esperar. Lo cierto es que las vacunas continúan disponibles y las recomendaciones oficiales siguen vigentes para ciertos grupos.

Mientras las clínicas mantienen abiertas sus puertas y la información permanece accesible en portales oficiales, cada residente evalúa su situación personal en función de su salud, su entorno y las orientaciones de las autoridades sanitarias. 

La discusión ya no es tan urgente como en años anteriores, pero la decisión sobre continuar vacunándose sigue presente en la vida cotidiana de muchos en la ciudad.